miércoles, 13 de junio de 2012

In my place

Otra vez las dos de la mañana. Otra vez, otra vez, otra vez. Las semanas van dejando felices marcas bajo mis ojos. Lindas ojeras. Alguien, algún vecino, escucha música patética. Tecno cumbia me parece que le llaman, una cosa terrible. En fin que aquí estoy pasando las últimas calificaciones del semestre y disfrutando la última noche en mi cuarto. Me voy a casa. Dejo aquí un amor inconcluso, una duda enorme del tamaño de un ¿Te gusto? Total que ya no importa. Me largo tranquila. Cuando esté en el rancho todo pasará. Todo lo que forma parte de mi mundito, muy chiquito él.

lunes, 21 de mayo de 2012

Honey

La desesperación es una cosa terrible que se mete a mi cuerpo cuando él no está.. Pensaba en que mi vida podía seguir tranquila.Sin embargo hoy me di cuenta que me puse de un humor terrible (peor de lo que es normalmente). Es curioso còmo la mente se liga a cosas de manera tan sorpresiva. No es necesario decirle a alguien que lo extrañas cuando estás sintiendo que tu casa se hace cada vez más pequeña por el temor de no verlo. Ycuando inesperadamente escuché su voz cerca de mi cuarto, sentí que la paz volvía. La situación más extraña es saber que no hacemos más que platicar un rato, escuchar música, pelear para no perder la costumbre y simplemente saber que estamos ahí. Pero vino y eso me hace feliz. No me importa la etiqueta de amistad o como tenga que llamarse. Me siento contenta cuando está conmigo.

martes, 8 de mayo de 2012

Me gusta el color de esta tarde. Siento como si estuviera en casa. Me siento en casa. Hace ya algún tiempo que no podía decir lo mismo. La cocina es grande, y una ventana enorme deja que pase el viento que juega con el fuego de la estufa. Y entonces siento que me gusta cocinar. Es bueno saber que el olor de la comida llena cada rincón de la casa. Escucho a Silvio Rodríguez y siento que tengo 17 años de nuevo. Que la tarde, la cama y sus sabanas frías me esperan. Que alguien me espera.

domingo, 11 de marzo de 2012

Anestesia

La facilidad que tengo para olvidarme del mundo y vivir en mí misma en ocasiones me asusta. Tengo por ojos dos grandes ojeras que no son producto del desvelo, sino de cierta flojera en el corazón. Pienso en el día y me apendejo en la noche, jajaja. Planeo lo que podría decirle, cómo podría acercarme, qué sonrisa podría lograr que me viera de forma diferente. Pero al salir a escena mi personaje no funciona y vuelvo a ser yo. La niña tímida y tranquila que no se paraba de su asiento ni para salir en defensa propia. Demonios. A veces pienso que estoy completamente anestesiada.

miércoles, 15 de febrero de 2012

All you need is time

¿Cómo desaparecen los sueños? ¿A dónde van los recuerdos? Hoy, con un poco de alcohol en la sangre quiero recordarte y no puedo. No puedo. Cierro los ojos, los aprieto fuerte; pienso en aquella casa, en la calle, quisiera pensar tu sonrisa. No hay más que la luz debajo de la puerta contrastando la oscuridad en mi cuarto. Y no puedo recordar tu rostro. Y duele.
Por eso me pregunto... ¿En qué malvada célula de mi cerebro se guardó tu imagen? Porque la estrujaría para que me devolviera al menos tu recuerdo. Bien dijo Elizondo que "el olvido es más tenaz que la memoria" pero yo quisiera tomar prestada nuestra historia para saborearla un momento y con horror he descubierto que ni siquiera como eso existe. Tiempo, bendito tiempo, maldito tiempo. Te lo llevas todo.

domingo, 29 de enero de 2012

She

Cuando ella descubrió que los calendarios, las agendas y todos esos papeles marcados con números y días de la semana eran una ensoñación, dejó de preocuparse. Empezó por dejar de contar los meses con los dedos. Era inútil decir julio, agosto, septiembre ¿Qué importaba? Le gustaba dibujar círculos en la tierra, en la sombra del vapor de las ventanas, en la playa. Por eso cuando supo que nada nunca volvía a su sitio sintió terror. No podía volver atrás, y un vértigo voraz le mordía las entrañas. Entonces sentía ganas de llorar, llorar tiritando los pulmones, suspirando sin darle tregua al corazón. Una línea recta se dibujaba frente a ella, ella que nunca supo trazar bien; ella que se quedó una madrugada fuera de casa castigada, con una regla y una cartulina hasta que terminó de dibujar el cubo. Malos trazos, mal pulso. ¿Cómo es que ahora tenía que trazar su vida?
Desde pequeña tenía la certeza de que al saltar se llegaba a algún lado. Pero lo único cierto en ese momento de su vida es que desde que había decidido saltar seguía suspendida en el aire sin que sus pies tocaran otra textura que la del viento. Entonces, lentamente miró hacia abajo. Una plaga de mariposas explotó en su vientre y tuvo que cerrar los ojos para que de su boca no flotaran alas. Con la punta del pie derecho sintió una roca, le dolió. Cuando apoyó el otro sintió cómo el lodo acariciaba su piel y empezaba a devorarla lentamente... (continuará)

martes, 24 de enero de 2012

De viajes sin destino

En noches como esta, con el cabello mojado y la madrugada por delante, escuchar "Real love" de los Beatles hace cachitos mi alma. Como si pudiera regresar el tiempo, tener seis años otra vez y viajar en el carro mirando mi cara en el retrovisor y a mi papá sonriendo. Entonces era bello soñar. Sentir solamente el viento en la ventanilla y los colores distorsionándose por la velocidad. A veces como hoy me pregunto si nunca he querido bajar de ese viaje, siempre escuchando música y soñando. Sólo quisiera viajar en silencio en un carro, con la música a todo volumen, y sabiendo hacia dónde me dirijo. Un hombre que maneje, soporte mis silencios y sonría al mirarme.

domingo, 22 de enero de 2012

Pequeña y nocturna tragedia

Los sueños a veces son horribles. Cuando el incosciente te juega bromitas pesadas las pesadillas hacen su trabajo. Y qué sueñito tuve anoche. Me echó a perder todo el día. Soñar rostros olvidados es una pequeña tragedia.
 Estaba pensando en las cosas y personas que forman la vida que tengo ahora. En mi hermano que soporta muchas veces mi complicadísima existencia, pero está siempre tierno y disponible para cualquier cosa que necesite; en mi amiga que platica horas a diario conmigo reflexionando sobre muchas nimiedades que a veces se tornan importantes, y en los hombrecitos que ahora me rondan. Uno de ellos se ha dado por vencido y es lo mejor. Otro ha llegado de sorpresa, nunca imaginé que yo le gustara, pero no puedo estar con él porque forma parte de mi pasado. Amigos en común, cosa complicada. Además ya me había prometido que intentaría enamorarme de algún "hombre formal" como cantara Christina Rosevinge.
No se puede volver atrás. No más escritores ni pseudointelectuales. Tengo una extraña afición por ellos pero debo eliminarla. Y respecto a largarme a otro lugar, uno siempre está consigo. Citando a otra Christina, pero de apellido Peri Rossi, y de oficio escritora, la frase "La ciudad no era tú" resume muy bien la situación. Más vale encontrarse a sí mismo, cuestionarse a diario aunque se lo esté llevando a uno la fregada. Cosas por hacer como la tesis de la maestría y sonreír más a menudo. Salir más seguido por vino y conocer más amigos. Ah, terminar el tratamiento de inyecciones porque mi cuerpo me está reclamando mi obvio descuido. Kilos menos, kilos menos, me gusta. Ya me agrada mi cabello corto, así como amo que me digan que parezco de menos edad, y el haber aprendido a caminar en tacones es un logro. Leo a Ovidio. Las metamorfósis. Tenía que hacerlo. Si no es de a gratis ser quimera. Uno ha recibido un castigo, a Ovidio se le ha olvidado narrar el mío, lo haré por él.